Encontré un pedacito de mí en cada paciente, y quise ser valiente también. Rompí mi propio corazón! no tengo más puertas!
Hace poco tuve un servicio llenísimo con muchos pacientes... todos eran viejitos y recuerdo pasar visita y pensar para mí misma en toda la vida que habían tenido estas personas y que ahora, en cualquier momento, estaba por terminar. Recuerdo que fueron muy valientes!! aguantando los tormentos de su cuerpo hasta el último momento.. suena fantasmalmente poético.
Cada vez que tomamos una decisión, esta nos conduce por caminos nuevos que no sabemos en qué fin terminarán, Usualmente tengo miedo de equivocarme.. no quiero ser viejita y volver atrás para descubrir que no viví al máximo... quiero ser feliz... no quiero ser de esas personas que se interponen en el desarrollo de otras.. quiero estar contenta e inspirada... como a principio de año!!